Maiken

MAIKEN

El descarado que desafía destinos…
por amor.



“Si tengo que romper el mundo… lo haré para salvarla.”

Registro del Archivo

Personalidad: Descarado
Edad: 15
Ciudad Natal: Rialtor
Raza: Se’irim
Dedicación: Salvar a su amada

Habilidades:

Sigilo y capacidad de infiltración

Control arcano de sus puños

Combate cuerpo a cuerpo altamente entrenado

Agilidad física y mental

Información verificada por el Archivo Central

Perfil

Maiken, heredero de una poderosa casa de Rialtor, fue criado entre poder, rivalidades y expectativas. Pero su destino no lo dictaron las guerras familiares… sino el amor. Y por él, abandonó todo… incluso su propio camino.

“No sigo órdenes… sigo lo que me importa.”

Historia

Origen

Sexto de ocho hermanos, Maiken nació en una de las familias más influyentes de Rialtor.

Su linaje estaba ligado al control del poder arcano.
Disciplina. Prestigio. Deber.

Pero también… enemistad.

Su familia llevaba generaciones enfrentada a los Priontre, guardianes de los objetos mágicos y aliados del poder político.

Una rivalidad que definiría su vida… sin que él lo supiera.

El encuentro prohibido

Su transición a la nEn el banquete del Torneo de Rialtor, a sus ocho años, la vio.

Verna Priontre.

Enemiga por sangre.
Aliada por destino.

Lo que comenzó como curiosidad… se convirtió en vínculo.
Y el vínculo… en algo más profundo.

Crecieron juntos.
Se protegieron.
Se eligieron.

El heredero perfecto

Mientras su vínculo crecía en secreto, Maiken se entrenaba.

Puños imbuidos de poder arcano.
Velocidad. Precisión. Silencio.

Su familia veía en él un arma perfecta.

Y por ello, le asignaron una misión crucial:
recuperar un objeto legendario que cambiaría el equilibrio de poder.

La caída

Antes de partir… fue a verla.

Pero Verna ya no estaba.

Enferma.
Oculta.
Condenada.

Se infiltró en Villa Priontre, desafiando todo: guardias, muros… y consecuencias.

Y allí la encontró.

Fría. Débil. Muriendo.

El mundo dejó de importar.

La elección

El sanador habló claro:

Solo unas hierbas de Perfos podrían salvarla.
Y aun así… no era seguro.

En ese instante, Maiken tomó su decisión.

Olvidó la misión.
Olvidó a su familia.
Olvidó el poder.

Solo quedó ella.

El viaje imposible

Partió hacia el norte.

Solo.
Impulsado por esperanza… y desesperación.

El viaje fue duro.
Sus métodos… cuestionables.

Durante un año lo intentó.

Falló.

Pero no se rindió… hasta que ya no pudo más.

El renacer

Cuando todo parecía perdido…

En una taberna al oeste de Rialtor, cerca del Mar Gaspiano…

Algo cambió.

La chispa volvió.

La historia de Maiken no terminó allí.

Solo… se transformó.

Legado incierto

Maiken no es un héroe clásico.

No lucha por gloria.
No sigue ideales.

Lucha por una sola cosa:

Amor.

Y eso lo hace impredecible.

Capaz de salvar…
o de destruir todo lo que se interponga.

Su legado no será medido por lo que proteja…

sino por hasta dónde esté dispuesto a llegar.

No me importa en qué me convierta… si ella vive.

Vínculos registrados

  • Verna Priontre — Su amada, motor de todas sus decisiones
  • Familia Vhudo — Su linaje y carga de poder
  • Familia Priontre — Enemigos por sangre, destino entrelazado
  • Su maestro de armas — Forjador de su estilo de combate
  • Perfos — Tierra de esperanza… y fracaso

Relaciones confirmadas dentro del Archivo

🔒 Parte del registro ha sido alterada o suprimida.

Última actualización del Archivo: “clasificada”

Bestiario de Rin – Registro completo

Registro atribuido a Rin:

«No es un héroe… es una tormenta con un objetivo.»

«Si le quitas lo que ama… no quedará nada que lo detenga.»

  • Maiken
    • Personalidad: Descarado.
    • Edad: 15.
    • Ciudad Natal: Rialtor.
    • Raza: Se’irim.
    • Dedicación: Salvar a su amada.
    • Habilidades: Control arcano de sus puños, ágil y sigiloso.

El sexto de ocho hermanos, hijo de una de las familias más poderosas de Rialtor, encargada del buen uso del poder arcano en la ciudad, y enemistada desde hace varias generaciones con la familia Priontre, la cual es encargada de salvaguardar y asignar los objetos mágicos así como mano derecha del dirigente de la región, quienes bajo su consigna, incautaron varias reliquias de la familia Vhudo, lo cual inició las hostilidades entre ambas.

A sus ocho años, asistió tal y como marca la tradición, al banquete de inauguración del Torneo de Rialtor, donde se encontraría con los demás hijos de las otras casas. Sus ojos se posaron en Verna Priontre en aquella edición, una hermosa muchacha de su edad,  entablaron amistad sin tener en cuenta las prioridades de sus padres. Crecieron juntos, y cuidaron el uno del otro, hasta que Verna cayó enferma a pocos días de cumplir sus catorce. Maiken se encontraba a las afueras de la ciudad, practicando con su maestro de armas el tradicional manejo arcano de sus puños, es excelente en su uso, así como verdaderamente ágil y sigiloso en sus movimientos, sin duda daría muchas alegrías a su familia, en opinión de su padre. Y es por esto que confiaron en él para la nueva misión familiar, habían tenido noticia de la existencia de un objeto que para ellos no era más que una mera leyenda, y que por encima de todo debían poseer, pues con este y la recuperación de sus reliquias sustraídas, ganarían el poder suficiente como para poder imponerse como dirigentes.

Maiken recibió la misiva durante su entrenamiento, y raudo partió a despedirse de Verna, quien solía por las tardes, disfrutar de las vistas de los jardines al norte de la ciudad, siempre acompañada de sus amigas. Pero, no la encontró con ellas, y estas le comunicaron que no la habían visto en todo el día, así pues, y contrariado, se decidió a buscarla, empezando por Villa Priontre, donde conocían y rehusaban de la relación de su hija con él. Intentó entrar por la puerta principal, los guardias le cerraron el paso, pues tenían órdenes explícitas de no dejarle pasar, así pues, resignado, y sin saber por qué no había salido de su morada, se empeñó en averiguar qué ocurría. Escaló los muros y se coló por las mazmorras, donde pudo ver al sanador del castillo, le siguió y averiguó muy a su pesar, que Verna yacía pálida, se acercó, tomó su mano y le acarició la fría y sudorosa frente. Supo entonces que su dolencia era mortal, lenta y muy difícil de sanar. Por lo que se conoce, solo algunas hiervas de la región de Perfos, pueden someterla, pero aún y así, no es seguro que pueda erradicarla. Lord Priontre apareció en ese momento, furioso por verle, pero en su mirada logró obtener el perdón en su corazón herido, se le acercó y posó su mano en su cabeza, a la vez que posaba la otra sobre las manos entrecruzadas de ambos jóvenes.

—¿De cuánto tiempo dispongo? preguntó Maiken al sanador.

Se puso en pie, y pidiéndole permiso con la mirada a Lord Priontre, abandonó la Villa. Decidido se encaminó hacia el norte, a las gélidas tierras de Perfos, con el pergamino de la misión de su familia olvidado entre sus ropajes, teniendo como único objetivo encontrar ese atisbo de esperanza que las extrañas plantas pudiesen darle. Duro fue su viaje, y aunque sus intenciones fuesen buenas, no lo eran tanto sus formas, y se encontró con obstáculos que le impidieron culminar con sus deseos, no se rindió, no al menos durante un largo año de intentos desesperados, hasta que se resignó. Pero, y ya lejos de encontrar las fuerzas suficientes, finalmente, en una taberna al oeste de Rialtor, cerca del Mar Gaspiano, vio la posibilidad y resurgió la esperanza en su corazón.