
TXELL
Ninfa ancestral,
guardiana del equilibrio energético de Rahaylimu.
«Observar es comprender… intervenir es alterar el destino.»
Registro del Archivo
Personalidad: Extrovertida, curiosa, juguetona, observadora, de humor sutil y naturaleza impredecible
Edad: Inmemorial
Ciudad Natal: Bosques Sintiary
Raza: Ninfa ancestral
Dedicación: Guardiana del equilibrio energético
Habilidades:
Longevidad ancestral
Invisibilidad y observación etérea
Percepción del flujo arcano
Conexión total con flora, fauna y almas
Manipulación energética sutil
Información verificada por el Archivo Central
Perfil
Anterior a las civilizaciones.
Anterior incluso a los conflictos.
Txell no pertenece al tiempo de las razas…
pertenece al equilibrio mismo.
Durante eras, su existencia ha sido un susurro entre hojas, una mirada invisible entre mundos.
Pero algo ha cambiado.
Y por primera vez…
ha decidido formar parte del juego.
«No me ven… pero siempre estoy.»
Historia
Origen
Txell es una entidad pre-Sintiary.
Antes de:
- Las razas actuales
- Las ciudades
- Las guerras
Ya existía.
Habita los bosques Sintiary, en comunión perfecta con:
- Las almas
- Los seres vivos
- El flujo energético del planeta
Su función nunca fue gobernar…
sino equilibrar.
La observadora eterna
Su transición a la Durante siglos, su papel fue claro:
- Observar sin intervenir
- Analizar el uso del poder arcano
- Comprender los ciclos de equilibrio
Veía el conflicto entre Hartach y Sintiary como algo natural.
Para ella, no era guerra…
era equilibrio dinámico.
Y, en cierto modo… su entretenimiento favorito.
El error del destino
Todo cambió con un evento inesperado:
La Gran Guerra entre Hartach y Sintiary.
Un conflicto que removió algo mucho más antiguo:
Un ser oscuro, exiliado bajo tierra desde antes incluso de su llegada.
Ese ser encontró una oportunidad:
el residuo del poder arcano liberado.
Y despertó.
El desequilibrio
Desde ese momento:
- La oscuridad comenzó a corromper criaturas
- Las mentes se vieron alteradas
- El equilibrio se inclinó
Los Hartach comenzaron a representar la negatividad dominante
mientras los Sintiary quedaban en desventaja
Esto… ya no era un ciclo natural
Era una ruptura.
La decisión
Por primera vez en su existencia…
Txell tuvo que hacer algo que jamás había hecho:
intervenir.
Al principio:
- Se adaptó
- Observó los cambios
- Buscó comprender
Pero el crecimiento del mal era demasiado rápido
Y entonces tomó partido
No por una raza…
sino por el equilibrio
El primer contacto
La oportunidad llegó en silencio
Una noche
Un grupo de humanos cruzaba el bosque
Uno de ellos se separó
Y Txell lo eligió
No por azar…
sino por lo que percibió en él
- Su alma
- Su mente
- Su potencial
Fue la primera vez que:
- Se mostró
- Interactuó
- Inició un vínculo
Ahí comenzó su nuevo rol en el destino de Rahaylimu.
LEGADO
Txell no busca ser recordada
Ni vista
Ni comprendida
Pero su influencia…
Será la diferencia entre:
Caos y equilibrio
Corrupción y armonía
Extinción… o continuidad
Porque cuando la balanza se rompe
Ella no lucha
La corrige.
«No elijo bandos… elijo equilibrio.»
Vínculos registrados
- Rahaylimu — Mundo al que protege desde antes de su historia.
- Sintiary — Ecosistema al que pertenece.
- Hartach — Contrapeso natural en el conflicto.
- Entidad oscura — Amenaza al equilibrio global.
- Humano desconocido — Primer vínculo directo con las razas actuales.
Relaciones confirmadas dentro del Archivo
🔒 Parte del registro ha sido alterada o suprimida.
Última actualización del Archivo: “clasificada”
Bestiario de Rin – Registro completo
Registro atribuido a Rin:
«No deja huellas… pero todo cambia a su paso.»
«Si la ves… es porque ha decidido que debes hacerlo.»
- Txell
- Personalidad:
- Edad:
- Ciudad Natal:
- Raza:
- Dedicación:
- Habilidades:
Ninfa ancestral, acomodada en los bosques Sintiary, donde convive cordialmente en compañía de las almas, bien integrada entre la fauna y la flora del entorno, ideal paraje donde velar por el equilibrio de la energía del planeta.
De complexión delgada, semejante en altura a un humano adulto, de brillante piel blanquecina con un aura verdosa y largo pelo ondulado azulado, de amable y precioso rostro y gráciles manos y pies, de carácter extrovertido y dada a lo cómico, le encanta pasar desapercibida, haciéndose invisible y observando curiosa los quehaceres de quienes moran a su alrededor.
De origen pre-Sintiary, ha vivido y velado por Rahaylimu desde mucho antes de que se acomodaran las razas que actualmente habitan el planeta, y desde su punto de vista, la época actual es de lo más emocionante. Va aquí y allá, observando las acciones y uso del poder arcano en cada rincón del planeta, sin perder de vista el conflicto que desde un inicio confrontó por su propia naturaleza a las razas Hartach y Sintiary, ambas son el equilibrio, y es pues para ella, su distracción favorita. Hasta que, por casualidad, surgió la Gran Guerra entre ambas, sobre un territorio ancestral, un lugar donde antaño, antes incluso de su llegada a Rahaylimu, un oscuro ser fue exiliado a vivir bajo tierra, sin posibilidad alguna de poner remedio a su cautiverio, excepto, por esa fatal coincidencia, que le otorgó a través del residuo del poder arcano, la opción de recobrar su fuerza, y surgir como una amenaza para el equilibrio de la energía que con tanto empeño Txell había preservado.
Desde ese momento, la fuerza de aquel mal ha estado atrayendo y corrompiendo las mentes de las criaturas, decantando la negatividad hacia el lado que los Hartach habían estado representando hasta ese momento, poniendo en contrapartida y desventaja, a los Sintiary.
Por lo que el momento del descanso, hubo acabado para Txell, debiendo hacer algo que jamás hubo necesitado, intervenir en las acciones y decisiones de las razas para volver a reestablecer el equilibrio, en un principio adaptándose a los cambios que ese nuevo ser provocaba, pero su crecimiento, y por lo tanto su influencia, crece tan rápido que tuvo que tomar la iniciativa de apoyar el bando contrario activamente, y hacerle frente junto a aquellos, que sus propios intereses, sus actos van en consonancia con los de Txell. La oportunidad surgió durante una noche, en la que un grupo de humanos cruzaban los bosques, uno de ellos se alejó mientras el resto dormía, pudiendo observarle con detalle e interaccionar con él con tal de conocerle tanto física y mentalmente como a su alma, empezando así, a cumplir con su nuevo cometido.

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