Presentación Galdin en Librería Documenta

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Así es, el 9 de octubre tenemos una cita con todos vosotros en la librería Documenta de Barcelona, en la calle Pau Clarís 144. Empezaremos a las 19h y estaremos dándolo todo para explicar y ampliar nuestras intenciones con respecto a esta saga.

Os esperamos.

Viaje en el tiempo.

http://www.sagagaldin.es

—Dime Rin, ¿qué es lo que ocurre?

—Gracias por darte prisa, Antón, está volviendo a ocurrir, debes volver a abrir la grieta.

—¿Grieta? ¿Qué grieta?

—Como la de Fuigen. Está aquí mismo, ¡observa!

—¡Cierto! Aunque… esta es mucho más tenue.

—Sí, lo es. Pero presiento que esta vez va a ser muy importante poder abrirla.

—Está bien, ¡vamos allá!

Antón dio un paso al frente, encarando aquella leve y cuasi imperceptible fisura, extrajo levitando de su túnica la Esperalita, situándose ante sí, mientras que con sus manos gesticuló rotativamente, pronunciando un conjuro atípico de un mago elemental. Rin observaba sin mediar palabra, contemplando el aura purpura que se generaba envolviendo las manos de Antón y que al instante también lo hacía en la Esperalita, iluminándose intensamente y vibrando suspendida en el aire. Tras unos segundos el aura se transfirió hacia la fisura, volviéndola completamente visible y abriendo una especie de brecha en el aire, desde la que pudieron ver un paisaje totalmente desconocido para ellos. Rin se acercó a la brecha, sonriente, tendiendo la mano hacia su interior.

—Bienvenidos de nuevo, amigos —dijo ella al tiempo que alguien le agarraba la mano desde el otro lado.

Itih

Los Itih, nueva raza en la segunda entrega de Galdin.

Raza sin igual en Rahaylimu, constructores, artífices, son considerados como proveedores de todo aquello que se pueda necesitar, y de todo aquello que nadie jamás logró soñar, sus habilidades creativas no tienen parangón en consonancia con el poder arcano. Les encanta pasar su tiempo ingeniando nuevos artefactos para hacer de la vida un lugar más fácil, son también excelentes mercaderes, y aun mejores navegantes, habilidad esta última, a la que no le sacan todo el partido que podrían, pues prefieren no alejarse de sus dominios, así pues, rechazan por completo la exploración de lugares y regiones desconocidas, aun así, esto no les impide albergar conocimiento, pues a ellos intentan acudir desde remotos lugares, permitiéndoles ser conocedores de multitud de historias que satisfacen sus curiosidades y permite que su ingenio y desarrollo crezca día a día.

De talla menuda, en términos generales la mitad que un humano adulto, cabezudos, de cara ancha y ojos grandes y almendrados, gran boca y pronunciada nariz, cráneo alargado cubierto generalmente por lacias cabelleras que les cubre hasta la mandíbula, largos y delgados cuellos que descansan en estrechos hombros, desde los que cuelgan largos brazos hasta casi tocar el suelo, proporcionado cuerpo y ataviados con sedosas vestiduras en multitud de colores a discreción del gusto de cada uno.

Su historia se remonta a varios milenios tras la guerra primigenia, procedentes de las antípodas de Rethah, desde donde son desterrados y despojados de sus bienes y tierras, pues sus prácticas creativas no fueron bien recibidas por la población, razón no les faltaba, ya que una de sus creaciones quiso ser demasiado osada, crearon una ciudad totalmente mecanizada, así pues, tanto las casas, como las calles, el subsuelo, puentes, túneles, mobiliario urbano, camas, mesitas de noche, todo cuanto conocían había sido creado por ellos. Nadie tenía la más mínima queja en cuanto a su estilo de vida, pues ellos mismos se la crearon, y todos y cada uno había crecido conociendo y aportando mejoras para el bien común. Hasta que, el conocimiento de sus más aventurados creadores, logró manipular algo que a todos aterraba, no por su condición, no por su poder destructivo, sino, simplemente por la reputación que esa substancia se había ganado y siempre recordado generación tras generación, descrita de raza a raza, proveniente de la destrucción y el caos que causó durante la mencionada guerra primigenia. El uso del residuo del poder arcano les dotó de una nueva fuente de energía, que utilizaron para darle vida a sus creaciones, fue así, que su ciudad despertó, esta misma se auto abastecía absorbiendo el residuo de las regiones circundantes, desequilibrando los ecosistemas y cambiando drásticamente la forma de vida Itih, así como la de las razas vecinas. Hubo consenso entre todas ellas, y decidieron que esa nueva aberración mecánica no podía coexistir con ellos. Los Itih, capitularon, y la mayoría estuvo de acuerdo con esta decisión, mas, no todos compartían su afán conservacionista, así pues, decidieron irse con lo puesto, y lo puesto fue la ciudad entera, esta, consciente y activa, se adaptó, y partió en vuelo hacia donde actualmente se ubica, las profundidades del Mar Gaspiano, donde aislados, al menos por un tiempo de toda vida terrestre, desarrollarán su vanguardista forma de vida.